Cabo Verde volvió a hacer historia. En una noche inolvidable en Miami, la selección africana empató 2-2 con Uruguay, convirtió sus primeros goles en una Copa del Mundo y demostró que está dispuesta a luchar hasta el final por un lugar en la siguiente ronda del Mundial 2026.
Uruguay quiso imponer su jerarquía desde el comienzo, pero se encontró con un rival ordenado, valiente y preparado para aprovechar cada oportunidad. La primera gran sorpresa llegó a los 21 minutos.
Kevin Pina Lenini ejecutó un espectacular tiro libre desde larga distancia y envió el balón al fondo de la portería. No fue un gol cualquiera: fue el primer tanto de Cabo Verde en la historia de los Mundiales. El estadio de Miami explotó ante una celebración cargada de emoción.
La selección charrúa quedó golpeada y necesitó varios minutos para reaccionar. Cuando la primera parte parecía escapársele, Maximiliano Araújo apareció a los 44 minutos para conseguir el empate.
Uruguay todavía tendría tiempo para completar la remontada. En el sexto minuto de descuento, Agustín Canobbio marcó el 2-1 y permitió que el conjunto sudamericano se marchara al descanso con una ventaja que parecía devolverle la tranquilidad.
Pero Cabo Verde no estaba dispuesto a rendirse.
Durante la segunda mitad, Uruguay volvió a cometer errores defensivos y terminó facilitando la reacción de su rival. A los 61 minutos, una nueva equivocación dejó el balón servido para Varela, quien superó a Fernando Muslera y definió con categoría para anotar el histórico 2-2.
Cabo Verde resistió hasta el final y celebró un punto que puede resultar decisivo en su sueño mundialista. Uruguay, en cambio, lamentó las oportunidades desperdiciadas y los fallos que le impidieron asegurar su primera victoria.
España se mantiene como líder del Grupo H con cuatro puntos, mientras que Uruguay y Cabo Verde tienen dos unidades.
Todo se resolverá en la última fecha. Uruguay deberá medirse con España en un encuentro de máxima exigencia, mientras que Cabo Verde enfrentará a Arabia Saudita con la posibilidad de convertir su histórica participación en una clasificación todavía más extraordinaria.




