El orgullo herido de un Leรณn es peligroso, y Senegal lo demostrรณ con creces en Toronto. Despuรฉs de morder el polvo ante Francia y Noruega, la escuadra africana saltรณ al cรฉsped con una รบnica misiรณn: evitar la humillaciรณn de una despedida prematura. El veredicto fue implacable: un 5-0 categรณrico sobre un Irak que terminรณ desmantelado y pidiendo la hora.
La tormenta perfecta para los asiรกticos comenzรณ a gestarse apenas al minuto 4, cuando Habib Diarra cazรณ un balรณn suelto en el รกrea para encender la fiesta en las gradas. El plan de contingencia iraquรญ saltรณ por los aires solo nueve minutos despuรฉs; el VAR llamรณ al colegiado y Rebin Sulaka vio la tarjeta roja tras derribar a un escurridizo Sadio Manรฉ. Con diez hombres, Irak aguantรณ el tipo con valentรญa hasta el descanso, pero la segunda mitad serรญa un autรฉntico calvario.
Los segundos 45 minutos fueron una exhibiciรณn de potencia, ritmo y efectividad africana. El feudo de Toronto presenciรณ el ‘show’ de Pape Gueye, quien se vistiรณ de gala con un doblete de antologรญa (59′ y 71′) para romper definitivamente la resistencia del rival. Con el viento a favor, Ismaila Sarr e Iliman Ndiaye se sumaron al festรญn en los minutos finales, desatando la locura de los Leones de Teranga. Senegal cumple con su parte, llega a los tres puntos con un balsรกmico $+2$ en el diferencial de goles, y ahora se sienta a esperar el milagro matemรกtico que los meta en los dieciseisavos de final. La moneda estรก en el aire.




