Hay partidos que se juegan con el manual de tรกctica bajo el brazo, y otros que se ganan con el escudo, el linaje y el corazรณn caliente. En Atlanta, ante una atmรณsfera hostil y un rival con sed de revancha, la Selecciรณn Argentina volviรณ a demostrar de quรฉ estรก hecha su chapa de campeรณn mundial. En una semifinal de dientes apretados, la Albiceleste revirtiรณ un panorama sombrรญo para vencer 2-1 a Inglaterra y sacar pasaje directo a la gran definiciรณn del domingo en Nueva Jersey.
La batalla comenzรณ cuesta arriba. Tras un primer tiempo รกspero โdonde el รกrbitro Ismail Elfath optรณ por mirar hacia otro lado ante la dureza fรญsica de los britรกnicosโ, el golpe llegรณ a los 54 minutos. Un parpadeo defensivo permitiรณ que Anthony Gordon batiera la valla argentina. Con el 1-0 en contra, el templo de Atlanta parecรญa teรฑirse de incertidumbre.
Pero fue allรญ donde apareciรณ la pizarra de Lionel Scaloni y el pecado de Thomas Tuchel. Mientras el DT argentino mandรณ a la cancha a un punzante Nicolรกs Gonzรกlez para prender fuego la banda, el estratega alemรกn de Inglaterra decidiรณ colgarse del travesaรฑo: sacรณ a Gordon, metiรณ al defensor Ezri Konsa y firmรณ un pacto con el repliegue que acabarรญa siendo su condena.
Cuando el reloj apretaba y la muralla de Jordan Pickford parecรญa imbatible, apareciรณ el de siempre. A los 85 minutos, Lionel Messi se recostรณ sobre la derecha, detuvo el tiempo y habilitรณ a Enzo Fernรกndez, quien metiรณ un derechazo seco y cruzado para el grito de desahogo.
El empate no saciรณ el hambre argentino; los noqueรณ. Con Inglaterra pidiendo la hora para ir al suplementario, Messi volviรณ a frotar la lรกmpara por la derecha y sirviรณ un centro quirรบrgico al segundo palo para que Lautaro Martรญnez estampara el 2-1 definitivo. Delirio absoluto.
El pitazo final desatรณ una fiesta que trascendiรณ lo estrictamente futbolรญstico. En medio de los abrazos y la comuniรณn con los hinchas, los futbolistas albicelestes desplegaron una bandera con una leyenda que cala hondo en la fibra nacional: โLas Malvinas son argentinasโ. Un broche de oro para una noche inolvidable. El prรณximo domingo, ante la imponente Espaรฑa en el MetLife, esta generaciรณn indomable buscarรก escribir otra pรกgina dorada.




