Ni la tormenta pudo frenar a Francia. La selección gala venció con autoridad por 3-0 a Irak, sumó su segunda victoria consecutiva en el Grupo I y aseguró anticipadamente su clasificación a los dieciseisavos de final del Mundial.
El conjunto de Didier Deschamps impuso sus condiciones desde el inicio. Con mayor posesión, intensidad y profundidad ofensiva, Francia encerró a un Irak que apenas podía contener los ataques europeos.
Kylian Mbappé fue nuevamente el gran protagonista. A los 13 minutos, el delantero apareció para abrir el marcador con una brillante definición y encaminar el triunfo francés.
Los galos controlaron el resto de la primera mitad, aunque no consiguieron transformar su superioridad en una ventaja más amplia. Tras el descanso, el partido quedó interrumpido durante cerca de dos horas por una amenaza de tormenta eléctrica.
Cuando el balón volvió a rodar, Francia necesitó poco tiempo para recuperar el dominio. A los 53 minutos, Mbappé castigó un grave error defensivo de Irak y firmó el 2-0. El atacante francés alcanzó así los cuatro tantos en el campeonato.
El golpe definitivo llegó a los 66 minutos. Ousmane Dembélé aprovechó otra ofensiva francesa y marcó el tercer gol de una selección que nunca puso en riesgo la victoria.
Irak adelantó sus líneas en los minutos finales e intentó encontrar el descuento, pero no tuvo precisión para superar a la defensa francesa.
Francia cerró una presentación sólida, llegó a seis puntos y continúa en lo más alto del Grupo I. Irak, por su parte, sigue sin sumar y quedó en una situación complicada de cara a la última jornada.




