Rijeka volvió a tropezar en casa y encendió las alarmas en la liga croata. El equipo blanco no logró imponer condiciones y terminó perdiendo por la mínima ante Osijek, en un duelo que lo aleja de la pelea por los primeros lugares del campeonato.
El golpe llegó temprano. A los 27 minutos del primer tiempo, Samuel Akere aprovechó una incursión ofensiva de la visita y silenció el estadio con un remate certero que terminó siendo el único gol del partido.
Alfonso Barco fue parte del once inicial y jugó los 90 minutos, mostrando orden y despliegue en la mitad de la cancha. No obstante, Rijeka careció de claridad en ataque y nunca encontró la fórmula para romper el bloque rival, sumando así su segundo encuentro consecutivo sin conocer la victoria.
Con 28 puntos y ubicado en la quinta posición, el panorama no se presenta sencillo para Rijeka, que en la siguiente jornada deberá medirse ante Dinamo Zagreb, rival directo y club en el que actúa el peruano Matteo Pérez Vinlof.




