El Estadio Centenario fue testigo de una actuación consagratoria de Tigre, que superó con autoridad y contundencia a Nacional de Uruguay por 3-0 en el duelo de ida de los playoffs de la Copa Sudamericana. El conjunto argentino ratificó el buen nivel que lo posicionó segundo en el Grupo A, dejando la serie prácticamente sentenciada de cara a la revancha en Victoria.
El trámite se desequilibró rápidamente gracias a la pizarra y a la lectura táctica en pelota parada. El tempranero tanto de Jalil Elías —validado tras el chequeo tecnológico— condicionó los planes del cuadro uruguayo, que intentó responder mediante centros y juego aéreo, aunque sin la eficacia necesaria. La lesión de Bruno Leyes obligó a una pronta reestructuración en el mediocampo visitante, pero la jerarquía individual pesó en los metros finales.
El golpe psicológico llegó en el descuento del primer tiempo, cortesía de un Ignacio Russo letal en el área rival. En la etapa complementaria, la temprana expulsión de Bruno Zuculini por doble amarilla terminó por desmoronar el plan defensivo del Bolso. Con superioridad numérica y espacios dominados, el ingreso de Elías Cabrera inyectó frescura para sentenciar la goleada con una joya de media distancia. Un 3-0 lapidario que refleja la superioridad táctica del equipo argentino, el cual ya comienza a visualizar los octavos de final de la competencia continental.



















