El Philadelphia Stadium fue testigo de esos partidos que justifican la existencia de los Mundiales. Croacia y Ghana regalaron un choque de alta tensiรณn que terminรณ celebrรกndose en ambos bandos: un 2-1 en favor de los europeos que mete a las dos selecciones en los dieciseisavos de final de la cita mundialista.
La pizarra de Zlatko Daliฤ funcionรณ en la primera mitad. Sobre la media hora de juego (31′), Petar Suฤiฤ frotรณ la lรกmpara y, con un remate sutil y pegado al cรฉsped, rompiรณ la resistencia del portero Asare. Croacia controlaba, pero el orgullo africano nunca se debe subestimar. En el complemento, Ghana adelantรณ lรญneas y encontrรณ la recompensa a los 72′ gracias a Derrick Luckassen. Hubo suspenso, drama y miradas fijas en la pantalla del VAR, pero el juez central terminรณ convalidando el empate ghanรฉs.
El partido agonizaba y el reparto de puntos parecรญa inevitable, pero en el fรบtbol nunca hay que dar por muerta a Croacia si el ’10’ estรก en la cancha. A los 83 minutos, Luka Modriฤ acariciรณ el balรณn desde el cรณrner y Nikola Vlaลกiฤ se suspendiรณ en el aire para conectar un cabezazo letal. 2-1, locura total en las gradas y pasaporte sellado. Ghana vendiรณ cara la derrota buscando el empate hasta el รบltimo suspiro, pero el muro croata no volviรณ a ceder. Al final, el silbatazo decretรณ la justicia: Croacia avanza por peso propio y Ghana sonrรญe entre los mejores terceros. El Mundial sigue para ambos.




