Volvió a sonreír el Grêmio. Con autoridad y control, el Tricolor Gaúcho derrotó 2-0 al Vitória y recuperó terreno en el Brasileirao.
La ventaja llegó temprano, con un infortunio de Camutanga que terminó empujando el balón a su propio arco, desatando la celebración en la Arena do Grêmio. Ya en el complemento, el desequilibrio de Francis Amuzu marcó la diferencia: aprovechó una jugada rápida y firmó el 2-0 que sentenció la noche.
En medio del control del partido apareció el peruano Erick Noriega. Ingresó a los 56 minutos y aportó orden, intensidad y presencia en la mitad de la cancha, ayudando a sostener el resultado sin sobresaltos.
El triunfo le permite a Grêmio escalar posiciones y acercarse a los protagonistas del torneo, mientras que Noriega sigue sumando minutos y consolidándose como una alternativa confiable, justo en la antesala de su participación con la selección peruana.
El siguiente desafío será en Río de Janeiro, donde el Tricolor buscará extender su buen momento frente a Vasco da Gama.




